La aviación no tripulada y la tripulada le debe su origen a lazos de sangre. Los hermanos franceses Jacques y Louis Charles Bréguet crearon el primer dron, denominado quadcopter, y los hermanos estadounidenses Wilbur y Orville Wright, el primer aeroplano. Con apenas tres años de diferencia en su trabajo, este cuarteto le dio vida a una industria que ha conquistado y dominado el cielo desde hace más de una siglo.

Sin embargo, su desarrollo inició con una década de diferencia. Como lo reseña Ron Bartsch, James Coyne y Katherine Gray en Drones in Society, el primer vuelo de un prototipo y/o nave sin piloto se produjo el primero de enero de 1916, es decir 13 años después del primer vuelo tripulado exitoso realizado por los hermanos Wright, el 17 de diciembre de 1903.

A partir de entonces, mientras su hermana mayor les ha acortado las distancias a millones de personas en los cinco continentes, los drones se convirtieron en estratégicos en la industria militar y en otras actividades económicas en los sectores público y privado. Según estima Gartner, en 2017 las ventas de drones de uso civil crecieron 34,3% respecto de 2016, llegando a US$6.000 millones.

En este mercado, Colombia empieza a ganarse un espacio. Si bien, como reconoce este exfuncionario del Aeropuerto Olaya Herrera, es muy difícil establecer el número de aparatos en circulación en el país, la primera edición de esta Feria, realizada entre el 30 y 31 de agosto en Medellín, le tomó el pulso al sector. Según cuenta, participaron 50 expositores que utilizaron 70 stands y recibieron más de 1.500 visitantes.

Aunque considera que “Colombia está al nivel de muchos países desarrollados en el tema de drones” porque hay emprendedores, grupos de investigación y adelantos en temas de seguridad y defensa, asegura que hay puntos pendientes sobre todo desde la legislación del tema.

“Hay que entender que los drones pueden ser acuáticos y terrestres, esto hace el tema un poco más complejo. Si estos equipos se desplazan en el aire, por tierra o por agua, entonces debe haber otras autoridades que se involucren en la generación de regulaciones que garanticen el uso adecuado de estos sistemas”, asegura el Director de CODE Colombia Dron Expo.

En la actualidad, según explica, se viene socializando el Apéndice 13 para el RAC 91 que entra a regular la operación y certificación de sistemas de aeronaves no tripuladas, más conocidas con la sigla UAS. Este entrará a reemplazar el actual Circular Reglamentaria 002 del 27 de julio de 2015. “El nuevo documento es más claro y flexible diría yo, aunque aún tiene algunos puntos que deberían revisarse. Pero para eso están haciendo la socialización con los diferentes actores de la industria”, agregó.

“Espacio aéreo integrado”

De acuerdo con Juan Carlos Salazar, director general de la Aeronáutica Civil (Aerocivil), se puso en marcha un proyecto de inversión específico que tiene varios propósitos en este campo de los drones o Aeronaves Remotamente Tripuladas (ART): el primero es desarrollar el esquema regulatorio y poner a Colombia a misma altura de los países más avanzados en este aspecto normativo, y el segundo es potenciar el crecimiento de los servicios y de esta industria con el sector de seguridad.Salazar reconoce que esta industria “se vino encima y nosotros no podemos desconocer esta realidad”. Por ello, plantea que la institucionalidad debe prepararse para enfrentar los retos que este asunto demanda. Visualiza que tiene un futuro de expansión y marcó que el derrotero del país debe ser el que marque la aviación civil internacional y no como es hoy, donde el espacio aéreo de los drones debe ser segregado de la aviación comercial.

“Esa es la realidad de hoy, pero hacia donde estamos apostando es hacia el espacio aéreo integrado, que drones y la aviación comercial puedan operar dentro de un mismo espacio aéreo, con los mismos estándares de seguridad operacional. Ese es el reto operacional que tenemos”, indicó el Director de la Aerocivil.

Con más de un siglo de existencia, los drones son cada vez más protagonistas en Colombia y buscan que la legislación ampare su expansión y desarrollo en beneficio de múltiples actividades económicas y del sector de defensa.